jueves, 7 de febrero de 2013

Retoman fuerza enemigos de “Los Zetas” y “El Chapo”


24HORAS.COM.MX Dos de los cárteles que se creían al borde de la extinción en la administración pasada, han resurgido: la organización de los Beltrán Leyva y el Cártel del Golfo (CDG). Ambos grupos criminales han mostrado recientemente importantes señales de vida en diversos partes del país, especialmente en la zona norte.

De acuerdo con informes de analistas independientes, de autoridades mexicanas y las agencias InSight Crimen y Southern Pulse -ambas especializadas en el crimen organizado en América Latina-, en la administración de Felipe Calderón ambas organizaciones resintieron la inestabilidad generada por conflictos internos dentro de su estructura, además de la interrupción de sus operaciones, debido al abatimiento o captura de sus principales líderes, jefes de plaza y lugartenientes.

Lo anterior, como fue el caso de la captura de Jorge Eduardo Costilla Sánchez, El Coss, identificado como principal líder del Cártel de Golfo, quien fue detenido por marinos en septiembre de 2012, en una casa de seguridad de Tampico, Tamaulipas.

Pese a ello, la presencia de células de ambas organizaciones criminales se ha disparado en varias partes del país, propiciando el retorno de un incipiente control en la producción y trasiego de drogas en el noreste y oeste del país.

La plaza regia

Un informe de InSight Crimen, organización que cuenta con oficinas en Washington, Bogotá, y Colombia, señala que por una constante batalla territorial, el Cártel del Golfo ha ido retomando el control de la mayor parte del centro industrial de Monterrey, el cual estaba bajo el mando de Los Zetas, posiblemente desde 2010, año en el que éstos rompieron como brazo armado del CDG para iniciar una “batalla campal” en gran parte del noreste del país.

El reforzamiento de los golfos en la ciudad regiomontana se debe en gran medida a los constantes ataques a los puntos de distribución, casas de seguridad y homicidios de zetas por parte de integrantes del CDG y sus aliados, el Cártel de Sinaloa.

La capital de Nuevo León resulta una zona de suma importancia para los cárteles debido a que se ubica a lo largo del corredor que conduce a Nuevo Laredo, tramo en el cual se moviliza la droga hacía la frontera estadunidense.

Pese a que los Zetas aún tiene cierto control en Nuevo Laredo, informes de analistas de inteligencia, tanto mexicanos como de Estados Unidos, como el caso de la consultora Southern Pulse, aseguran que por lo menos tres cuartas partes del área metropolitana de la capital de Nuevo León, incluyendo los municipios de Apodaca, García, Escobedo General, Guadalupe, Juárez, Monterrey, San Nicolás de los Garza, San Pedro Garza García, Santa Catarina y Santiago, están bajo el control del Golfo actualmente.

Analistas coinciden que el aparente declive de Los Zetas se debe en gran medida por el recrudecimiento de las disputas internas, tras la caída de Heriberto Lazcano Lazcano, El Z-3 o El Lazca, quien fuera abatido por efectivos navales el pasado 7 de octubre de 2012, en Progreso, Coahuila.

Según el texto de InSight Crime, un intimidante y contundente mensaje de la fuerza que está retomando el CDG sobre Los Zetas fue la ejecución de al menos 17 integrantes del grupo de vallenato Kombo Kolombia, ocurrida el pasado 24 de enero, después de que los músicos fueran secuestrados y asesinados tras su presentación privada en un bar en el municipio de Hidalgo, Nuevo León.

Los músicos y miembros de staff de vallenato, uno de los géneros musicales favoritos de Los Zetas, se habrían presentado en varios bares y discotecas regiomontanas que tendrían vínculos con el grupo, presuntamente liderado por Miguel Ángel Treviño Morales, El Z-40.

Antiguos socios

En lo que respecta a la organización de los Beltrán Leyva, los expertos en seguridad consideran que el cártel fundado por los hermanos Marcos Arturo, Alfredo, Héctor y Carlos Beltrán Leyva, ha registrado una notable recuperación en el control territorial, con apoyo de Los Zetas como aliados. Dicho fortalecimiento representa una amenaza contra “su ex jefe”, el Cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán.

Tras los descalabros registrados desde 2009 contra los Beltrán, como el abatimiento de su máximo líder Arturo Beltrán Leyva, El Jefe de Jefes, y las detenciones de otros cabecillas, como Sergio Villarreal, El Grande y de Édgar Valdez Villarreal, La Barbie.

La organización de los Beltrán Leyva ha logrado propinar duros golpes al Cártel de Sinaloa, principalmente en el estado que le da el nombre, debido a la alianza que mantiene con Fausto Isidro Meza Flores, Chapito Isidro, quien cuenta con una fuerte presencia en el noroeste del país y presuntamente fue el responsable de la emboscada y ejecución en Sonora de al menos 30 hombres de El Chapo Guzmán, ocurrida en 2010.

Recientemente el grupo liderado por Meza Flores fue clasificado formalmente como un nuevo cártel, debido a que los informes sobre sus actividades delictivas se han incrementado significativamente en los últimos tres años.

Incluso, señala el informe, el empuje de los Beltrán Leyva parece beneficiarse al estar ganando luchas legales. Como es el caso de los cinco generales vinculados con los que supuestamente tendrían vínculos, el cual parece “caerse” a pedazos, luego de que la PGR admitiera que carece de pruebas contra los mandos castrenses.