martes, 28 de junio de 2011

CÓDIGO DE LOS CABALLEROS TEMPLARIOS DICTA MUERTE A QUIÉN LO DESOBEDEZCA


LA RAZÓN Antes de ser admitidos por el cártel de Los Caballeros Templarios de Michoacán, los sicarios reciben un folleto de 25 páginas: se trata de un código de reglas, conductas y creencias que deben seguir al pie de la letra, porque en caso de incumplir, son ejecutados junto con sus familiares y sus bienes son “decomisados”.

Con ilustraciones de aquellos cruzados que defendieron la fe católica entre los siglos XII y XIV, el código de este grupo delictivo que asumió el control de actividades criminales en Michoacán, tras la desarticulación de La Familia Michoacana, detalla desde cómo se ingresa hasta cómo deben comportarse sus integrantes.

Con este folleto, la organización fundada por Servando Gómez Martínez, La Tuta, y Enrique Plancarte Solís, El Kike, obligan a sus integrantes a hacer un juramento para que “el Consejo” decida si entran o no. En caso de que ingresen se le exige respetar “el voto de silencio”, consistente en una prohibición para divulgar sus actividades y secretos.

El texto, según informes de inteligencia, fue escrito directamente por La Tuta, antiguo jefe de La Familia, uno de los cárteles al que se le atribuyen decapitaciones, tortura, desmembramientos, ejecuciones y otras acciones de extrema crueldad.

Al pie de cada página o ilustración están inscritas frases como “Para los cobardes el futuro es incierto, para los valientes es la oportunidad que esperaban”.

Son siete capítulos y 53 puntos en los que Los Caballeros Templarios recuerdan que surgieron el 11 de marzo pasado y destacan que la cúpula o Consejo está conformada por “hermanos de mayor experiencia y criterio”.

Además de evocar a Dios y destacar aspectos relacionados con el honor, dignidad, disciplina, humildad y lealtad, advierte que los integrantes deben servir a la orden y no esperar que ésta les sirva a ellos.

Destaca que sus integrantes no deben ser adictos a las drogas y para probarlo deben aplicarse periódicamente exámenes antidoping, además de que no deben ofender a persona alguna. “Debe ser ejemplo de caballerosidad”.

En caso de violar el voto de silencio o cometer falta contra algún miembro de la línea de mando, “se le castigará con la pena capital, al igual que sus familiares, y quedará sujeto al decomiso de sus propiedades”.

Asimismo, prohíbe a los elementos que integran la organización matar por gusto, por dinero o secuestrar. Para privar de la vida a una persona, advierte, se deberá investigar las razones que en caso de ser suficientes se procederá a la ejecución.

Pese a este código, el gobierno federal identifica a este grupo como uno de los más violentos del país. Incluso, la SSP federal divulgó el domingo pasado una ficha técnica del grupo en la que se advierte que hacen uso de la violencia extrema como forma de control social.