lunes, 11 de enero de 2010

REVELA CARRILLO LEYVA QUE MANDOS TRABAJABAN PARA EL CÁRTEL DE JUÁREZ


MEXICO, D.F., 9 de enero (Proceso).- La declaración ministerial que el año pasado rindió ante la PGR Vicente Carrillo Leyva vuelve a evidenciar que en las operaciones de los cárteles del narcotráfico no es excepcional la participación de mandos policiacos y militares, incluso de alto rango. En este revelador documento, El Vicentillo, acusado por la PGR de lavar dinero para el cártel de Juárez, menciona qué empresarios, funcionarios y oficiales se asociaron con su padre, Amado Carrillo Fuentes, y cómo se quedaron con parte de la fortuna que amasó en sus actividades delictivas.
Desde que lo encabezaba Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, el cártel de Juárez –una de las organizaciones criminales más antiguas del país– siempre ha contado con la protección de efectivos del Ejército, así como de las policías estatales y federales.
Estos elementos “cuidaban a mi padre y a mi familia” durante los viajes que realizaban en México y en el extranjero, recuerda Vicente Carrillo Leyva, hijo del capo.
Agrega que, tras la muerte de su padre, la dirección del cártel fue asumida por su tío Vicente Carrillo Fuentes, El Viceroy, quien ahora cuenta con una célula de sicarios “mayormente compuesta por exmilitares, siempre fuertemente armados, que se transportan en convoyes, están asentados en Chihuahua y se asociaron con Los Zetas, encabezados por Lazca o Lazcano, para atacar y defenderse del cártel de Sinaloa”.
Lo anterior forma parte de la declaración ministerial que rindió Carrillo Leyva ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) el 1 de marzo de 2009. Este testimonio se halla integrado en la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/097/2004, cuya copia tiene Proceso.
Conocido como El Ingeniero o El Vicentillo, Carrillo Leyva dice tener 32 años y fue considerado por la Procuraduría General de la República (PGR) y la Drug Enforcement Administration (la DEA, agencia antidrogas estadunidense) como el prototipo de la nueva generación de narcotraficantes y lavadores de dinero en ascenso dentro del crimen organizado. Se le acusa de varios delitos tipificados en la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, como tráfico de drogas y lavado de activos.
Su captura derivó en polémica: la PGR afirma que lo detuvo en un parque cuando realizaba su rutina matinal de ejercicios, pero su esposa, Celia Quevedo Gastélum, sostiene que los agentes lo sacaron de su departamento de la Ciudad de México (Proceso 1711).
Carrillo Leyva declaró a la SIEDO detalles sobre las complicidades de su padre con altos mandos militares; habló de los negocios que su progenitor realizó con policías federales y de los empresarios que, según dice, lo estafaron cuando intentó comprar acciones en la Bolsa Mexicana de Valores, primero, y del Banco Anáhuac después.

En su declaración ministerial exhibió parcialmente las entrañas del Cártel de Juárez y recordó pasajes de su fundación y describió cómo era su estructura en el momento de su detención. No pasó por alto “el suplicio” que enfrentó, junto con su madre y sus hermanos, para recuperar la fortuna de su padre, “El Señor de los Cielos”, de la que sólo hallaron 7 millones de dólares que tenía guardados en varias cajas fuertes ocultas en distintos refugios y “entre seis y ocho casas”.
También recordó cómo se abocó al cobro de las deudas que distintos testaferros, entre ellos
narcos colombianos, habían contraído con Amado Carrillo, igual que se dedicó a recuperar residencias de su familia en todo el País.
No olvidó hablar de las relaciones de negocios que trabaron con su padre personajes como Juan Alberto Zepeda Méndez –secretario particular del empresario Jaime Camil y ex pareja de la actriz Ninel Conde– y José Luis Sánchez Pizzini, a quienes Carrillo Fuentes, según el declarante, les entregó 30 millones de dólares para comprar acciones del Banco Anáhuac, con el que diversos políticos, narcos y empresarios hacían negocios.
Relata que esas personas y su tío Vicente Carrillo Fuentes negaron que su padre hubiera invertido, prestado o regalado dinero para emprender negocios con ellos.
“No hay nada que reclamar”, le dijo Zepeda Méndez a Carrillo Leyva
cuando le pidió la devolución del dinero que –siempre, según el declarante– le entregó Amado Carrillo.


Protección militar
La declaración de Vicente Carrillo Leyva se efectuó el 1 de marzo del 2009 a las 14:10 horas ante José Federico Labastida Simón, sudefensor de oficio, y Karina Gómez Sánchez, fiscal federal adscrita a la SIEDO.
Al referirse a la protección que recibía el Cártel de Juárez cuando su padre lo encabezaba, Carrillo Leyva detalla cómo estaba constituida la organización criminal, los Estados que controlaba y las relaciones que mantenía Carrillo Fuentes con mandos castrenses asignados a
distintas plazas de la República. “La organización que comandaba mi papá se encontraba integradade la siguiente manera: Amado Carrillo era el jefe que se encargaba de la dirección del cártel.

Mi padre era apodado “El Señor de los Cielos”. Le decían así porque le gustaban los aviones y
en alguna ocasión llegó a tener dos o tres”, declara.
“Debajo de él estaba Ramón Alcides Magaña, alias “El Metro”, quien era el enlace para realizar
las negociaciones con los colombianos. Enseguida estaba mi tío VicenteCarrillo Fuentes, alias “El Viceroy”,quien era el encargado de la seguridad de la organización en todo, desde lo que eran los cargamentos de droga hasta la seguridad personal de mi papá”, rinde.

Según datos de esa averiguación previa, Eduardo González Quirarte, responsable de la plaza
de Guadalajara, era también el encargado de las relaciones públicas del Cártel de Juárez y fue quien logró corromper al General Jesús Gutiérrez Rebollo, entonces zar antidrogas, para que protegiera al capo Amado Carrillo y combatiera a los hermanos Arellano Félix, jefes del Cártel de Tijuana, sus acérrimos rivales.
“Por cuanto hace a los contactos entre policías locales, federales y militares, entre los estados (en
los) que recuerdo se desenvolvía la organización estaban Quintana Roo, Sonora, Jalisco, Distrito Federal,Morelos, pero (en esta última entidad) no sé quién era el encargadoporque yo sólo iba los finesde semana a visitarlo (a su padre) porque en ese tiempo yo vivía en el Distrito Federal”, declara.
En un pasaje, Carrillo Leyva cuenta cómo protegían a su padre los efectivos del Ejército.
Según el declarante, llegaron a Cozumel en un avión privado. Enseguida, cuenta, “los militares rodearon el avión y al abrir las puertas nos saludaron muy amablemente diciéndonos que venían de parte del General Curiel”. Se refiere al General Gonzalo Curiel García, quien falleció en septiembre de 1995 cuando cuatro aviones de la Fuerza Aérea Mexicana colisionaron
en el aire durante una exhibición del Día de la Independencia.
En ese accidente murieron otros jefes castrenses. Amado Carrillo arribó a Cozumel cuatro
días después.

Negocios y poder
El Cártel de Juárez siempre tuvo contacto con el poder político y empresarial.
En 1997 corrió la versión de que Carrillo Leyva había sido detenido cuando regresaba de Suiza.
Doce años después, ante la SIEDO, dice que nunca estuvo detenido y explica que en 1998 fue invitado por sus amigos Luis y Franki para ir al mundial de futbol de Francia, pero no quiso viajar. Dice que cuando sus amigos regresaban de Francia fueron detenidos en Migración y los llevaron a una oficina.
“Los agentes se dirigieron a Franki, diciéndole que él era yo, y como éste era yerno de Enrique
Molina, quien es el dueño de la Pepsi, éste le hizo saber al Presidente, quien en ese momento era Zedillo,para hacerle del conocimiento la confusión, quien ordenó a la Secre taría de Relaciones Exteriores aclararla confusión y, hecho lo anterior,
horas después dejaron en libertad aFranki y a Luis”, declara.
En la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIDCS/097/2004, que contiene las acusaciones contra Vicente Carrillo Leyva, el presunto lavador de dinero del Cártel de Juárezdescribe la estructura actual de la organización que, admite, ahora maneja su tío Vicente Carrillo Fuentes.
“Actualmente sé que la organización la maneja mi tío VicenteCarrillo Fuentes, alias “El Viceroy”,
que la persona que es su segundo se llama José Luis, alias el “JL” o “El Dos Letras”, y que como
seña particular cojea de un pie. Él es quien se encarga de la seguridad de la organización en el Estado (Chihuahua), quien es un sanguinario y me amenazó de muerte desde hace aproximadamente dos años y medio, porque dice que debí haberme metido al mando de la
organización después de la muerte de mi padre”, relata.
Al referirse al cerco de protección con el que cuenta su tío Vicente Carrillo Fuentes, Carrillo Leyva señala que la mayoría de los sicarios son ex militares.
“Sé que ellos (su tío y el grupoque encabeza en el Cártel de Juárez)
manejan una célula de sicariosmayormente compuesta por ex militares,siempre fuertemente armados, que se transportan en convoy de cuatro a seis camionetas tipo Durango o Suburban”, declara.“(Operan) con tácticas militares,se hacen mencionar gafes oganfes, que es (el cuerpo militar)aeronáutico anfibio. Se aliaron con Los Zetas, al mando de ‘Lazca’ o Lazcano, para tener más poder y así poder atacar y defenderse del Cártel de Sinaloa”, relata.


La herencia
Carrillo Leyva detalla en su declaración que, tras la muerte de su padre, intentó recuperar su fortuna, que considera la herencia familiar.
No tuvo el éxito que esperaba, pues algunos empresarios con los que su papá hizo negocios se negaron a pagarle, y otros, que fungían como testaferros, se rehusaron a devolverle casas, dinero en efectivo y acciones de diversas empresas constituidas con el dinero del narcotráfico.
“Supe que mi tío tomó el mando de la organización haciendo el reacomodo de la gente a su conveniencia.
Dentro de los bienes muebles e inmuebles que él tenía para la operación de la organización nosotros nunca obtuvimos un beneficio. Los bienes de la familia eran entre seis y ocho casas,
de las cuales nos repartimos entre mi madre (Candelaria Leyva Cárdenas), mis hermanos y yo, tocándome a mí una casa en Hermosillo y una en Guadalajara. A mis hermanos les tocaron dos casas en Ciudad Juárez, un departamentoen Cancún y dos más en Culiacán”,declara.